Busqueda:


A mi madre

 

Autor: luvitin
Visitas: 185 / Promedio: 6.67



Madre,
Que inmensa eras para mi corazón de manos,
inalcanzables pechos de leche y miel,
con dorado mohín arrullabas al oído,
al sueño dulce de la oscuridad sin miedo.
Madre,
Complicidad sin tiempo ofrendabas,
de silencios oscuros de amargas jornadas,
de cuatro mil manos para lograrlo todo,
de sudores y lágrimas a escondidas.
Madre,
De carcajadas sonoras fugadas al viento,
cuando acariciaba la esquiva alegría,
de monedas milagrosas estirando el hambre,
en la tempestad temible eras sol de guía.
Madre,
Tus manos huelen albahaca invitante,
de cocina y fuego de pan de vida,
de mate cocido con galletas duras,
manjar de penurias tibio de esperanza.
Madre,
del andar cansino rezongando sola,
es tu cuerpo sombra de aquella energía,
hebras de plata abrigan tus cabellos negros,
pero el mismo brillo de tus ojos de oro.
Madre,
ya no te pido nada, quiero darte todo,
te debo la vida.

Tito Visentín
   
Agrega este poema a tu lista de Poemas Favoritos
Agrega a "luvitin" a tu lista de Autores Favoritos
Enviale este poema a alguien
Reporta alguna queja sobre este poema
Califica este poema
0   1   2   3   4   5   6   7   8   9   10  
 
Comentarios
"Buenooo..!"

Report this comment
by aquelarre, 2008-08-04 04:42:37; Rank: Miembro Nuevo
Comentario:


Username:
Password:
 login as admin
Registrate
Olvidaste tu clave?

Contactanos

Recomiendanos