Grito y grito, grito que te amo
pero no me has escuchado.
fui cautelosa, no quise precipitarme
esperando que ondearas en tus sentimientos
no muertos, resucitando tu pluma,
añorando tus recuerdos, lo sabía.
Hoy estoy vacía sin ti, sin esos buenos días,
parece siglos que no te veo y en mi desvelo
te sueño sin despertar.