Era tanto el dolor,
En la soledad de mi silencio,
Que quise escribirte esta carta...
Con mis lágrimas...
Para que al secarse,
Se borraran las palabras.
Pero al terminar,
Vi que las letras eran rojas,
Y no entendí...
Rápido me miré al espejo
Y vi mis ojos secos...
Claro ahora entiendo...
Quien lloraba era mi corazón.