| Autocastigo
Autor: El Emperador de Macondo
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Oh Nigromante
oh despiadado
desgarra a tu amante
y pide tu rancio
poder de mentiras
tejer con codicia
hasta la muerte
hasta el cansansio
Dispara, ¿què esperas?
¿no has de disfrutar
el placer que lleva
tus ansias matar?
Alucinaciones
demonios, azores
que vuelan seguidos
por su majestad.
Los muertos vivientes
de tu corazòn
te siguen, fervientes
hacia la visiòn
es tu favorito
pociòn abismal
que te arranco un grito
un grito sin paz
Vertientes malditas
se alzan al pasar
tu cielo peligra
el templo, quiza
Construye, edifica
sobre la arena
mejor roca eterna
que la claridad.
Cadàver desciende
reza y venceràs
no empujes, ¿no sientes
que el fuego ardera?
Crece, evanescencia
crece al despertar
del sol con cubierta
de rojo carnal.
Surge el hechizo
que has de levantar
espera tus ansias
hazlas violentar
extiende tu brazo
piensa sin piedad
Conciencia extirpada
cesiòn criminal.
El reloj marca
con arena blanca
Es tiempo, es tiempo
de ver tu desgracia
muerto en las tumbas
yaces, nigromante
muerto y triunfante
¡Muere en penumbras!
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