| Alma Solitaria
Autor: lepton182
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“Alma Solitaria”
Allá, donde un solitario hombre que sin anhelo y esperanza alguna,
Despierta sin miedo por la mañana,
¡Despierta! y su mente se despeja de la intensa bruma,
Que ante sus ojos cubiertos por alargadas pestañas
Esconde aquel llanto que apaga su sonrisa y deja libre su alma.
Sin embargo ante la soledad disipada por sus tristezas,
Va asentando su tranquilidad y su alma solitaria,
Que no es mostrada al mundo en destellos de luz
Solo es plasmada en rincones que ocultan su voz,
Su voz que no dice palabra alguna, como el bebe en una cuna
Que solo conoce a ¡dios!
Hoy no tiene para quien sonreír
Su escondite no deja resaltar su imagen olvidada,
Que se desvanece lentamente en cada mirada
Y las muecas en su rostro son escasamente reflejadas.
Hoy escondido entre dos panoramas distintos
Ve más allá de la imaginación, más allá de sus sentidos
Explora la mitad de su cuerpo y escucha su corazón latir
Lo escucha y deja aun lado el miedo dividido
Que muestra en cada latido, hacia donde se quiere dirigir.
A mediodía, los muros de papel
Hacían de sus sueños un pequeño laberinto,
Encerrado de si, solo escribía pedazos de fragmentos
Que son escritos desde cero a infinito, y
Con dos horas de miedo el temor ya era pasado,
Pasado que dejaba quejido, quejidos que eran escondidos
Vagamente ocultados en los sueños del dormido,
Donde la alegría pasaba y se alejaba en instantes
Y el sentirse ciego, sordo y mudo, eran defectos que lo mantenían distante.
La tarde se sumergió en su escondite
Sin que los horizontes transformaran el paisaje,
Veía lo mismo de día y de noche, sin saber por donde caminar
Solo emprendía el viaje, que sin retorno ya tenia donde llegar,
No conocía el amor que hacia morir las sabanas,
No conocía el frió ni las ganas de morir,
No conocía el mundo, pero sabía que era ¡Sufrir!
No conocía un espejo, ni siquiera podía ver.
No existía para el una razón de sentir
Solo tocaba su pecho e imaginaba su corazón latir.
Y así Llegada la noche las estrellas se hacían eternas
Por debajo de la luna parecían formarse solo una
Se desnudaban formando una constelación
Asemejada al humano y su creación
Que siendo sinceros, borran la mentira
Que se apega al sueño, que agiganta pesadillas
Y entre universos y dimensiones estaban los
“Encierros… ”
Parte del mundo son nuestras miradas
Parte del cielo las almas llevadas
Parten del mundo los seres eternos
Parte de mí un cuerpo enfermo.
Siendo tan simple amor y los besos
Parten del corazón y de labios gruesos,
Ese fue el último fragmento de ese encierro profundo
Que apartado del mundo necesitaba decir ¡vivo!
La diferencia entre unos y otros
Es cada instante de nuestros destinos
En los que solo divagamos entumidos
Y sin despertar nos quedamos dormidos
Dejando pasar la gloria que nos hizo seres vivos.
Y ¡por ultimo!
La profundidad esconde temores,
La soledad encierra vacíos
Los golpes dejan dolores
Y la libertad los escondites fríos.
Los espacios que sobran son desiertos
En los que cansados se llega a viejos,
Los encierros son misterios de prisiones
Que llenan la mente de imaginaciones.
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