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| Constitución de la décima memoria de mi abuela.
Autor: Ameli
Visitas: 227 / Promedio: 6.67 |
Porqué? Te preguntas?
Simplemente porque sí. Porque he dejado de caminar sobre mis pies. Y los pájaros se mutilan sin motivos. (Ellos sin ellos. Yo con los míos)
Porque la puerta de calle permanece abierta, unas doscientas horas al día (y corto se me hace) Ignoro a las moscas, se me escapan las violetas del florero. Te miro, te espío. Te persigo. Hurto lo que sale de tu boca, me lo trago sin el mas mínimo remordimiento. Ha comenzado a viajar por mis canales internos, y sonrió cuando esto sucede, a pesar de que se ha vuelto doloroso.
Porque en la calle la gente se repite clonada, pero no encuentro el origen de todo. Caigo en mi cama, el techo cae sobre mí. Sabes que es peor que decir la verdad? Tener que descubrirla. Se repiten las flores, las intenciones, los días, las noticias del diario. La marca de mis zapatos. Y no encuentro como crearte de nuevo.
El día primero siempre vuelve, y tú a la vez creces en un mundo de papel picado. Challa sobre mi cabeza? Nada estoy celebrando!
No hay reyes, ni desperdicios, ni platos rotos, ni loza china pintada. Lo pienso, y nacen repentinos deseos de esconderme, ahora que soy visita, en el mueble más triste de la sala. Sola.
Antes había un barullo feliz que se empeñaba en pintarme el silencio de colores. ¡Como no lo notaba! Yo me río de lo absurdo aunque le conozco tan bien. Irónico?
Me vuelvo estratégica solo para ganarte esta partida, y robarte lo que no me darás.
Porque ya no ruge… ni mi estómago, ni los animales del campo. Y espero, me reúno, me ligo, a las cantatas de las golondrinas que pudren mi casa por fuera. Aquella que juntos pintamos. Recuerdas?
Otra vez. No me escucho. Y no he dejado de hablar.
Búscame, mientras trepo los establos de madera encogida. Me resistirán?
Porque ya no quiero encender la TV y convertirme en producto desechable. Porque se me acaban el carácter, la energía en las clases de baile, y ese tarot me engaña como quiere. Porque ya no soportaría pasar otras tres horas en el gimnasio. Porque no me he movido lo suficientemente rápido y siento que se me acaba el tiempo…si imagino que lo nuestro ha podido amontonarse en pilas como si fuesen monedas gastadas.
Lanzaría todo lo que tengo por el retrete, incluso el síndrome de no creerte, y mi olvido al revés.
Porqué? Es muy simple.
...
aj!!-- se me olvidó. pasó hace tantos años.
Volveré a empezar.
Porqué? Te preguntas?
Simplemente porque sí. Porque he dejado de caminar sobre mis pies. Y los pájaros se mutilan sin motivos. (Ellos sin ellos. Yo con los míos)
Porque la puerta de calle permanece abierta, unas doscientas horas al día (y corto se me hace) Ignoro a las moscas, se me escapan las violetas del florero. Te miro, te espío. Te persigo. Hurto lo que sale de tu boca, me lo trago sin el mas mínimo remordimiento. Ha comenzado a viajar por mis canales internos, y sonrió cuando esto sucede, a pesar de que se ha vuelto doloroso.
Porque en la calle la gente se repite clonada, pero no encuentro el origen de todo. Caigo en mi cama, el techo cae sobre mí. Sabes que es peor que decir la verdad? Tener que descubrirla. Se repiten las flores, las intenciones, los días, las noticias del diario. La marca de mis zapatos. Y no encuentro como crearte de nuevo.
El día primero siempre vuelve, y tú a la vez creces en un mundo de papel picado. Challa sobre mi cabeza? Nada estoy celebrando!
No hay reyes, ni desperdicios, ni platos rotos, ni loza china pintada. Lo pienso, y nacen repentinos deseos de esconderme, ahora que soy visita, en el mueble más triste de la sala. Sola.
Antes había un barullo feliz que se empeñaba en pintarme el silencio de colores. ¡Como no lo notaba! Yo me río de lo absurdo aunque le conozco tan bien. Irónico?
Me vuelvo estratégica solo para ganarte esta partida, y robarte lo que no me darás.
Porque ya no ruge… ni mi estómago, ni los animales del campo. Y espero, me reúno, me ligo, a las cantatas de las golondrinas que pudren mi casa por fuera. Aquella que juntos pintamos. Recuerdas?
Otra vez. No me escucho. Y no he dejado de hablar.
Búscame, mientras trepo los establos de madera encogida. Me resistirán?
Porque ya no quiero encender la TV y convertirme en producto desechable. Porque se me acaban el carácter, la energía en las clases de baile, y ese tarot me engaña como quiere. Porque ya no soportaría pasar otras tres horas en el gimnasio. Porque no me he movido lo suficientemente rápido y siento que se me acaba el tiempo…si imagino que lo nuestro ha podido amontonarse en pilas como si fuesen monedas gastadas.
Lanzaría todo lo que tengo por el retrete, incluso el síndrome de no creerte, y mi olvido al revés.
Porqué?
Es simple...
No tengo la menor idea.
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| Mí alegría es oír el ruido del viento en tus cabellos
(Reconozco ese ruido desde lejos)
Cuando las barcas zozobran y el río arrastra
troncos de árbol... |
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| Comentarios |
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"que delicia volver a leerte , que honor...gracias"
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by Snowking, 2007-07-09 21:48:16; Rank:
Miembro Legendario
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| www.juliopoeta,wordpress.com.
Los locos decubren caminos que despues recorren los sabios. |
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"aunque el titulo de este relato distorsiona a veces su contenido, son letras inspiradas en vivencias propias y de otros, tambien de la abuela ¡creo!, me entretuve leyendolo, pero no para dos veces jajajaja...muy bueno...me gusto mucho...Saludos..........."
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by Ramiro Deladanza, 2007-07-09 17:47:57; Rank:
Miembro Legendario
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| tu amor y el mio seran vaporosos, en la medida que las leñas quemadas nunca se conviertan en cenizas. |
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